Nuestras y nuestros estudiantes de sexto básico participaron del hito “La Cápsula del Tiempo”, una experiencia formativa preparada por pastoral que los invitó a mirar su propia historia y reconocer la presencia de Dios en lo vivido durante 2026.

El encuentro partió recordando el trayecto de cada curso en el colegio, con quienes llegaron en primero básico y quienes se integraron después, además de los hitos, encuentros con Cristo, aniversarios y encuentros familiares que han marcado estos años. A continuación, a partir de un objeto antiguo, los estudiantes conversaron sobre aquello que las personas guardan en casa y descubrieron que lo más valioso que se puede conservar no son cosas, sino experiencias de amor.

Con esa idea, cada estudiante recibió una pauta de trabajo personal para identificar al menos dos experiencias de amor vividas este año en su familia y en el colegio, considerando también a sus amigos. Fue un momento de introspección acompañado por sus profesores, que cuidaron un ambiente de silencio y acogida en la sala.

La actividad continuó con una Pausa Ignaciana en torno a un cirio encendido, en la que los estudiantes recorrieron lo que habían escrito y dieron gracias por los gestos de cariño, perdón y apoyo recibidos durante el año. Luego pasaron uno a uno al altar de la sala, doblaron su pauta y la depositaron en la Cápsula del Tiempo del sexto básico, pronunciando en voz alta una palabra de gratitud.

La oración final, guiada por su profesor jefe, pidió a Jesús que acompañe a los estudiantes en lo que queda de su camino en el colegio y que sigan creciendo como hombres y mujeres para los demás. Tras rezar juntos el Padrenuestro y cantar “Sueño imposible”, la cápsula fue sellada. Quedará resguardada por la Pastoral y se volverá a abrir más adelante, para que los estudiantes puedan recordar de dónde vienen y reconocer cómo Dios ha actuado en sus vidas.