Bajo el lema «Ven y verás», la comunidad conmemoró a San Alberto Hurtado en el gimnasio que lleva su nombre, en una jornada que también llevó al coro hasta el Hogar de Cristo para acompañar la eucaristía con su canto
Este martes 18 de agosto, a 74 años de la muerte de San Alberto Hurtado, el colegio celebró el Día de la Solidaridad en el gimnasio que lleva el nombre del jesuita chileno. Las actividades se extendieron durante toda la jornada y reunieron a estudiantes y funcionarios en torno a «Ven y verás», la campaña que este año convocó la Fundación Padre Hurtado.
El lema invita a cambiar la perspectiva para volver a mirar al otro. Los estudiantes de primer y segundo ciclo lo tomaron al pie de la letra y durante sus celebraciones se pusieron los anteojos de la solidaridad, unos lentes de cartón preparados para la ocasión. Luego llegó el turno de las misas de segundo y tercer ciclo, en las que cada grupo vivió el mismo llamado desde su propia etapa.
El coro del colegio también salió a acompañar con su canto la eucaristía celebrada en el Hogar de Cristo. El padre Hurtado fundó esa obra en 1944, cuando no fue capaz de pasar de largo frente a quienes dormían en la calle. Más de ochenta años después, las voces de nuestros estudiantes llegaron hasta la casa que él levantó.
Por la tarde, funcionarias y funcionarios se reunieron en la capilla para su propio taller. La idea era que la invitación a mirar distinto alcanzara también a quienes acompañan día a día a los estudiantes, dentro y fuera de la sala de clases.
San Alberto Hurtado fue canonizado en 2005. Desde entonces, cada 18 de agosto el país se detiene a recordar a quien cambió la manera en que Chile mira a los suyos.
Al terminar la jornada, el gimnasio Alberto Hurtado volvió a su rutina, pero la invitación que dejó este 18 de agosto sigue abierta: que esos anteojos no se guarden hasta el próximo año.