Durante octubre, los tres cursos de primer medio participaron en su retiro en el Santuario Nuestra Señora de la Candelaria. La experiencia culminó con una misa generacional en la que dos estudiantes recibieron su primera comunión.
El retiro de primeros medios es parte del plan formativo de nuestro colegio para este nivel y del itinerario de formación en la espiritualidad ignaciana. Este año cada curso dejó la rutina escolar durante una jornada completa para trasladarse al Santuario Nuestra Señora de la Candelaria, en el sector Misión de Rahue. Allí se acercaron a distintas maneras de orar y dieron sus primeros pasos en la meditación y la contemplación.
Los retiros se desarrollaron en tres fechas: el 1° medio B participó el jueves 1 de octubre junto a su profesor jefe Rodrigo Coronado; el 1° medio A, el lunes 5 con su profesora jefe Sandra Maldonado; el 1° medio C, el martes 13 con su profesor jefe Miguel Ángel Leal. En las tres jornadas los cursos fueron acompañados por la coordinadora de pastoral del tercer ciclo, miss Andrea López, y guiados por el capellán, padre Héctor Guarda SJ.
A lo largo del día los estudiantes trabajaron en su bitácora personal, donde tuvieron la oportunidad de mirar su interior para reconocer sus emociones y experiencias. Confeccionaron además un denario con sus propias manos y escribieron una oración personal. La jornada incluyó también la oración con los sentidos: mientras elaboraban un cuenco de porcelana, pudieron experimentar que Dios se hace presente en todas las cosas, incluso en los gestos más sencillos de la vida cotidiana. El retiro alternó momentos personales con coloquios grupales guiados por los adultos que acompañaron a cada curso.
El miércoles 21 de octubre la generación volvió a encontrarse, esta vez acompañada por sus familias, en una misa celebrada por el padre Héctor Guarda SJ. La celebración fue una oportunidad para recoger lo vivido en el retiro y dar gracias por la experiencia. En ella Fernanda Sánchez del 1° medio A y Monserrat Silva del 1° medio B recibieron su primera comunión.
El equipo de pastoral agradece a las familias que se sumaron a esta celebración y a los profesores jefes que acompañaron a cada curso durante el retiro.
“Más allá de las actividades realizadas, lo verdaderamente valioso fue ofrecerles un espacio para detenerse, escuchar y descubrir que la espiritualidad también se vive a través del silencio, la contemplación, la creatividad y el encuentro con los demás”, señaló miss Andrea López.