Como cierre de la unidad “Día de Muertos, un legado de los aztecas”, dedicada a las civilizaciones mesoamericanas, los cuartos básicos de nuestro colegio participaron en una experiencia de aprendizaje interdisciplinaria en torno a esta tradición mexicana. Se trata de una celebración que conserva elementos de la cosmovisión azteca y que, con el paso del tiempo, ha incorporado otras influencias culturales.
Durante el proyecto, los niños y niñas abordaron la muerte como parte natural del ciclo de la vida. Conversaron sobre su significado y sobre las emociones que provoca la pérdida de un ser querido, poniendo atención en el lugar que ocupan los recuerdos para mantener viva su memoria.
Luego investigaron los símbolos y rituales del Día de Muertos. Con lo aprendido armaron en conjunto un altar de muertos mexicano, al que incorporaron los elementos representativos de esta tradición y cuyo significado cultural fueron comprendiendo.
La semana pasada ambos cursos visitaron el Cementerio Católico de Osorno, donde observaron los ritos y costumbres con que nuestra sociedad recuerda y honra a quienes han fallecido. El recorrido les permitió comparar las tradiciones mexicanas con las chilenas y reconocer que cada cultura tiene su propia manera de mantener presentes a quienes ya no están. La experiencia favoreció el respeto por la diversidad cultural y la valoración de la memoria familiar, en días en que la Iglesia celebra a Todos los Santos y conmemora a los fieles difuntos.
La salida contó con el apoyo de las familias de ambos cursos, que acompañaron a los estudiantes durante toda la jornada.