Los cursos de 4°A y 4°B se reunieron como nivel en una misa que retomó lo celebrado en su primera comunión y los invitó a mirar a los demás desde la parábola del buen samaritano.

La mañana del martes 13 de octubre, entre las 8:50 y las 9:30, los estudiantes de cuarto básico se reunieron en la capilla del colegio para celebrar una misa de acción de gracias por su primera comunión, recibida hace pocos días. Fue el primer encuentro del nivel completo después de esa celebración, pensado para volver sobre lo vivido y reencantarse con el sacramento.

En la reflexión se recordó que cada vez que se recibe a Jesús, en el pan y en la Palabra, el corazón se va haciendo más parecido al suyo. Para explicarlo se usó la parábola del buen samaritano, en la que de todos los que pasaron junto al hombre herido solo uno se detuvo, lo subió a su cabalgadura y lo curó. La idea era parecerse a Jesús para actuar como él con quien está triste, solo o atravesando una situación difícil, y por eso los niños pidieron un corazón de buen samaritano.

La liturgia contó con la participación activa de los estudiantes, que leyeron las peticiones, mientras las profesoras proclamaron los salmos. Se rezó por la Iglesia y el papa, por las familias para que en cada casa haya cariño y paciencia para perdonarse, por nuestro colegio y sus docentes y por las personas enfermas o que no tienen lo necesario para vivir. A ellas se sumó una intención por los profesores de Chile, a pocos días de su día, por el reconocimiento a la labor que cumplen en el cuidado y la formación de niños y jóvenes.

Los propios estudiantes agregaron sus peticiones: por la salud de sus familiares, por sus mascotas y por quienes los acompañaron el día de su primera comunión. En el ofertorio, los encargados de pastoral de cada curso presentaron símbolos de la vida de 4°A y 4°B, como el juego y la alegría, acompañados por el canto de “Negra es la uva”.

Al final, los niños compartieron sus agradecimientos. Hubo gratitud por una mamá ya recuperada, por un quinto lugar en atletismo en Loncoche, por los amigos y la familia y hasta por una semana más corta de lo habitual.